ALEJANDRINA GESSLER SHAW (Madame Anselma) Cádiz 1831 / París 1907
Alejandrina Gessler Shaw, también conocida por su seudónimo, Madame Anselma, aprendió sus primeras lecciones de Dibujo y Pintura en su ciudad natal. Pertenecía a una familia adinerada. Sus padres eran Alejandro Gessler, cónsul general de Rusia en España, y Aurora Shaw.
En 1852 inició un viaje de estudios, acompañada por los padres, con quienes visitó museos de diversos países europeos como Madrid, Londres, París, Berlín y San Petesburgo. Al finalizar ese periplo y, tras contraer matrimonio con un diplomático, se instaló en París donde comenzó a trabajar con artistas como Gerome, Baunat, Chaplin y Lefevre. Mostró al público parisino su primera obra en el Salón de 1863, titulada La Sagrada Familia, cuadro que estaba destinado al castillo de Montegut, en Francia.
A partir de esa muestra participó frecuentemente en los salones de París, donde presentaba obras de temática costumbrista, religiosa o retratos. Posteriormente se dedicó al género decorativo y a ese estilo pertenece su obra de tres paños que decoraba el salón principal de su palacio en París, representando La pintura, La tierra y Las cuatro estaciones. Esta obra está actualmente en el Museo de Bellas Artes de Cádiz.
De regreso a su ciudad natal, en 1871, se dedicó a la temática costumbrista. Al siguiente año fue nombrada académica supernumeraria de la Academia de Bellas Artes de Cádiz. Cinco años más tarde, presentó un pequeño lienzo en la Exposición de Bellas Artes, titulado La adoración de la Cruz, por el que obtuvo medalla de oro.
Tras su trayectoria pictórica, reconocida y galardonada, fue nombrada académica correspondiente en París, por la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando. En el Museo Provincial de Cádiz, se encuentran los lienzos de La adoración de la Cruz y Alegoría de la Música.
A lo largo de su actividad artística Alejandrina, como otras tantas, firmaba con varios seudónimos, pero los más conocidos son: Anselma, como pintora, y Fulana de tal como escritora. En su última etapa, cuando ya no pintaba, se dedicó a la escritura publicando un libro autobiográfico titulado Recuerdos de Cádiz y Puerto Real, en el que describe la vida en la ciudad gaditana en la segunda mitad del siglo XIX.
Desconozco si de Alejandrina Gessler existe algún autorretrato, lo que he encontrado ha sido un retrato de ella realizado por su amiga, la también pintora Henriette Browne. La amistad entre ambas artistas provenía de las clases que recibían del reconocido pintor Charles Joshua Chaplin, en París, quién en su taller tenía una aula para mujeres.

Henriette Browne también era el seudónimo que utilizaba Sophie Bouteiller, pintora orientalista (París 1829 / París 1901). Utilizaba el nombre de su abuela materna para mantener separadas su vida privada y la profesional, pues debido a su posición social, no se consideraba apropiado que una dama también fuera artista profesional.
Muy importante en la trayectoria artística de Henriette fue uno de los viajes realizados a Constantinopla, donde visitó un harén turco. En esa visita comprobó de primera mano cómo era ese espacio privado exclusivamente femenino. Su visión sobre los harenes y conventos orientales nos muestra la interacción social entre las mujeres desde una perspectiva más realista y humana, todo lo contrario a la que veían los hombres: un espacio de fantasía y placer sexual. Fue una referencia para las posteriores pintoras orientalistas.
Bibliografía e imágenes:
Larrea, D. (2025) Tal día como hoy. Madame Anselma (1831 – 1907).
Torres López, M. (2009). Diccionario de mujeres pintoras en Andalucía, siglo
XIX. Málaga. Fundación Unicaja.
Torres López, M. (2010). Artistas andaluzas: docencia y creación artística en el siglo XIX. Servicio de Publicaciones, Centro de Ediciones de la Diputación de Málaga (CEDMA).

