Pintora del Romanticismo: Breve trayectoria.

Antonia Rodríguez Sánchez de Alva y Barahona Sevilla 1835 / Sevilla 1868

Perteneciente a una familia de la burguesía ilustrada y progresista, tuvo la posibilidad de acceder a una educación culta y humanista en la que su vocación artística se vio fomentada más allá de la habitual actividad «de adorno» preceptiva para las adolescentes. La pintura de esta artista está vinculada a las tendencias plásticas vigentes en la pintura romántica sevillana de mediados del siglo XIX.

Su formación artística se debe a una amplia estancia en la capital sevillana en la que se cree que aprende en una academia o estudio privado; más tarde en Jerez de la Frontera, donde también solía pasar largas temporadas con los abuelos paternos, allí fue alumna del pintor José María Rodríguez Losada.

La trayectoria artística de Antonia fue breve, aunque realizó una importante producción de la que, afortunadamente, se conservan más de un centenar de obras. Sin embargo, sus circunstancias tras contraer matrimonio con 25 años, y su precoz fallecimiento, con solo 32, le impidieron desarrollar su madurez estilística. El hecho de contraer matrimonio no le impidió, como ocurrió a otras artistas, seguir con su actividad creativa. A pesar de su holgada posición económica, su creatividad pictórica realizando copias fue su mayor fuente de ingresos.

Tres niños a la orilla de un lago, de Antonia Rodríguez Sánchez de Alva y Barahona.

La copias de obras de temática religiosa, inspiradas en los maestros del barroco, pudieron satisfacer el gusto del mercado local sevillano. Particulares, coleccionistas, parroquias e instituciones eclesiásticas fueron sus principales clientes. Su actividad profesional se vio legitimada a través de la valoración de la crítica y de los galardones obtenidos en los certámenes. Además de la pintura religiosa y el retrato, Antonia Rodríguez también desarrolló, aunque de forma puntual, otros géneros artísticos, como las escenas costumbristas o los episodios literarios.

Sin embargo, su salud se vio resentida debido a los seis embarazos que tuvo en poco más de siete años. La crianza de los hijos redujo su dedicación a la creación artística. Finalmente, falleció a consecuencia de una peritonitis puerperal, provocada por el parto de su sexta hija.

Bibliografía e imágenes:

Illán Martín, M. (2020) Pintoras en Sevilla en el siglo XIX. Sevilla. Arte Hispalense. Diputación de Sevilla.