La novela Piconera, escrita por Juanele Zafra, acaba de salir a las librerías hace pocos días y, aunque no la haya leído, es lo siguiente que voy a hacer. Pero me gustaría aprovechar para hablar de este personaje que, antes de ser narrativa, fue una mujer real retratada por uno de los grandes pintores andaluces, Julio Romero de Torres.
La trama de esta novela se desarrolla en Córdoba en el año 1926, y recrea la tumultuosa relación entre el pintor y su gran obsesión: Teresa, una joven de mirada oscura a la que convirtió en la modelo de su célebre obra La chiquita piconera.

Museo Julio Romero de Torres, Córdoba, 1930.
El relato retrata el regreso del artista a su ciudad natal rodeado de fama. La historia explora la cara oculta de la musa, la presión social y el coste personal que tuvo para ella ser inmortalizada en el lienzo más famoso del autor.
Teresa: morena, de mirada oscura, a la que convierte en su modelo sin que nadie, ni ella, pueda oponerse. A partir de entonces, el pintor aportará al mundo su cuadro más célebre. Y a ella, una vida que tardaría décadas en poder contar. Cuando él, ya enfermo, decide pintarla por última vez, le promete redimirla, hacer un retrato que acalle las habladurías de toda Córdoba, pero lo que se descubre tras su muerte es algo que ella nunca olvidaría.
Piconera reconstruye los últimos años de Romero de Torres y el nacimiento del cuadro que lo haría eterno, para devolverle, por fin, la voz a la mujer que también lo hizo posible.
Bibliografía e imágenes:
Zafra, J. (2026) Piconera. Córdoba. Almuzara Libros.

